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METACOGNICIÓN: DEFINICIÓN Y ENFOQUES
TEÓRICOS QUE LA EXPLICAN ( 1
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Jorge Guerra García 2
Universidad Nacional Autónoma de
México
Facultad de
Estudios Superiores Iztacala
RESUMEN
En el presente trabajo se define el
concepto de metacognición bajo tres prespectivas teóricas: el procesamiento de
la información, la epistemología genética de J. Piaget y la escuela Histórico
cultural de Vigotsky. Se inicia describiendo los primeros trabajos de Flavell
sobre la memoria y su definición con respecto a la metacognición así como sus
diferentes componentes. Se continúa con la postura del procesamiento de la
información la cuál menciona que cualquier actividad cognitiva requiere un
sistema de control que planifique, regule y evalúe la actividad en curso para
que sea ejecutada en forma correcta; después, en la postura de Piaget se
menciona que aude a tres conceptos básicos para explicar la metacognición que
son la toma de conciencia, la abstracción y la autorregulación y, por último,
se hace referencia a Vigotsky quién aunque explícitamente no menciona el
concepto, se puede aludir a él cuando explica que el control voluntario, la
realización consciente, los orígenes sociales y la mediación son características
que se encuentran presentes en todos los procesos psicológicos de orden
superior.
Finalmente se discuten
las características especiales que, cada una de las corrientes teóricas
revisadas, enfatizan para el estudio de la metacognición.
ABSTRACT
This work defines the metacognition concept
under three theoric perspectives: the information processing, the genetic
epistemologie of J. Piaget and the Historic-cultural school of Vigotsky. It
starts describing the firsts works of Flavell about the memory and its
definition using the metacognition and its different components. Later it
continues with the view of the information processing that mentions that any
cognitive activity requires a control system that plans, regulate y evaluate the
actual activity so it can be correctly executed, after that, with the point of
view of Piaget, it mentions that Piaget refers three basic concepts to explain
the metacognition, those concepts are the conscience, the abstraction and the
autoregulation. And at the ed, it makes reference to Vigotsky that although he
don’t mention the concept explicitly, it can refer to it when it explains that
the voluntary control, the conscious realization, the social origins and the
mediation are characteristics that are present in all the psychological process
of superior order.
Finally it
discuss about the special characteristics that, each theoric currents,
emphasizes for the study of the metacogntion.
1 Para la realización de este trabajo se contó con financiamiento de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala, a través del Programa de Apoyo a los Profesores de Carrera para la formación de Grupos de Investigación (PAPCA).
2 Profesor de la FES Iztacala.
E-mail guerra@servidor.unam.mx
El objetivo del presente trabajo es abordar el concepto de metacognición bajo tres marcos teóricos que la explican: El procesamiento de la información, la epistemología genética de Jean Piaget y la escuela Histórico Cultural de Vigotsky. Para llevar a cabo lo anterior, este escrito se encuentra estructurado de la siguiente manera: en la primera parte se hace alusión a los trabajos pioneros de Flavell relacionados con metacognición en donde se señalan los dos procesos principales así como también sus niveles. En esta misma sección se menciona la diferencia sustancial entre lo cognoscitivo y lo metacognoscitivo. En la segunda parte se reseñan tres posturas teóricas: el procesamiento de la información, la epistemología genética de J. Piaget y la escuela Históricocultural de Vigotsky, las cuales dan cuenta del concepto de metacognición.
Desde los primeros estudios de Flavell con respecto al concepto de metacognición se han señalado diferencias entre este término y el de la cognición. Por ejemplo, el hecho de analizar en forma consciente el enunciado de un problema algebraico para saber si he de dividir o multiplicar para buscar la incógnita, es un ejemplo claro de un proceso metacognoscitivo; mientras que, el procedimiento empleado para buscar la incógnita (selección de los términos, aplicación de la operación de multiplicar o dividir) constituye una actividad cognoscitiva. Diversos estudios han mostrado que el hecho de conocer que se pueden aplicar estrategias organizativas no tiene gran incidencia sobre la calidad de la memorización. Por otro lado, otras investigaciones muestran que los conocimientos que regulan la actividad memorística tienen una clara incidencia en dicha actividad. En ambos casos estaremos hablando tanto de actividad cognoscitiva como de metacognoscitiva.
El término metacognición fue introducido por Flavell a principios de la década de los 70’s en función de sus investigaciones sobre el desarrollo de los procesos de memoria. En sus primeros estudios Flavell (1971) mostró que el desarrollo infantil incluía un proceso de mejora continua de sus capacidades y conocimientos acerca de tareas memorísticas. Por ejemplo los niños mejoran con la edad su capacidad de estimar, en forma correcta, cuantos reactivos van a recordar; de igual manera, mejora con la edad la capacidad que tienen de controlar el tiempo de estudio para recordar una lista de palabras. Con base en estos y otros estudios, Flavell dividió a la metacognición en dos procesos: el conocimiento sobre los propios procesos cognoscitivos y la regulación de ellos por parte del individuo. Esta distinción se ha visto consolidada por los actuales estudios sobre este tema (Brown, 1987; Brown, Bransford, Ferrara y Campione, 1983; Rojas-Drummond, Peña, Peón, Rizo y Alatorre, 1992).
Con respecto al conocimiento de los propios procesos cognoscitivos, se hace referencia a que el sujeto conoce sus capacidades, limitaciones y procesos cognoscitivos que están involucrados en la consecución de un objetivo, realización de una tarea o solución de un problema. Dentro de esta categoría Flavell (1987) distingue tres niveles: conocimientos sobre las personas, sobre las tareas y sobre las estrategias.
Los relativos a personas se refieren a todos aquellos conocimientos (de naturaleza intraindividual, interindividual o universal) que versan sobre la naturaleza cognoscitiva de las personas. De tal manera que el saber que uno es más hábil para abordar tareas verbales que para realizar tareas de índole espacial, es un ejemplo de conocimiento metacognoscitivo intraindividual, mientras que saber que una persona es más capaz que otra en tareas memorísticas, es un ejemplo de conocimiento metacognoscitivo de tipo interindividual porque se comparan las características de personas diferentes. Los conocimientos metacognoscitivos universales son aquellos que se aplican a aspectos presentes en cualquier persona, por ejemplo, el saber que la memoria a corto plazo es falible y que tiene una capacidad limitada.
Los conocimientos pueden versar también sobre las demandas y exigencias de las tareas. El saber que es más sencillo recordar el tema central de un artículo teórico que recordar sus principales líneas de argumentación, es un ejemplo claro de esto.
El saber que el utilizar la estrategia específica de formularse preguntas con respecto de un texto antes de leerlo, es un ejemplo claro que hace referencia al conocimiento relativo a las estrategias, el cual enfatiza el uso por parte del sujeto de una determinada estrategia para resolver una tarea.
Flavell señala que la mayoría de los conocimientos metacognoscitivos involucran las interacciones de las características de las personas, las tareas y las estrategias.
Con relación al segundo dominio denominado experiencias metacognoscitivas, Flavell nos menciona que son aquellas en que el sujeto experimenta en forma consciente que está llevando a cabo un proceso cognoscitivo, ya sea que se dé cuenta de que lo que está haciendo es una tarea muy difícil, o tener la sensación de que la forma en que la está llevando a cabo es la inadecuada, o sentir que está muy cerca de alcanzar el resultado esperado, etcétera.
Por otro lado, en la regulación de los procesos cognoscitivos, se toman en cuenta, por lo general, tres factores: la planeación, la cual consiste en la anticipación de las actividades a realizar; el control que involucra verificación, rectificación y revisión de la(s) estrategia(s) empleada(s) y; por último, la evaluación realizada antes de terminar la tarea y que consiste en valorar las estrategias empleadas para saber si han sido eficaces.
Ambos procesos que intervienen en la
metacognición, la conciencia y la autorregulación, aunque relacionados, poseen
al menos dos diferencias importantes: la primera hace referencia a que el
conocimiento de los propios procesos cognoscitivos aparece en el desarrollo
ontogenético de forma tardía, mientras que la regulación del conocimiento
depende más de la situación y de la tarea. La segunda, es que el control del
conocimiento tiene una influencia mayor en los sujetos con retardo en el
desarrollo que el conocimiento de sus propios procesos cognoscitivos; estos
niños progresan de manera más rápida si les educa en actividades de
autorregulación que si se les instruye sobre el funcionamiento de sus propios
procesos cognoscitivos.
TRES POSTURAS TEÓRICAS
En la información más reciente de los trabajos de investigación que se están llevando a cabo en el área de la metacognición, al menos se pueden distinguir tres corrientes teóricas que tratan de explicarla con base en sus fundamentos. Dichas corrientes son: el procesamiento de la información, la epistemología genética de J. Piaget y la escuela Históricocultural de Vigotsky.
A) PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN
La mayoría de los modelos que abordan el
conocimiento humano como un sistema de procesamiento de información, han
incluido un procesador central que es capaz de planificar inicialmente el
desarrollo de la actividad intelectual y controlar posteriormente su ejecución,
caracterizando el comportamiento inteligente como aquél que conscientemente
organiza un plan de acción y lo lleva a la práctica, automatizándolo de forma
progresiva. De esta manera, el individuo crea una estructura jerárquica de
reglas y estrategias, a partir de sus propias experiencias, que sirven para
regular, dirigir, controlar y evaluar sus acciones de aprendizaje.
El concepto de control ejecutivo está basado de forma muy cercana con los modelos de la cognición del procesamiento de la información. Se menciona que cualquier actividad cognitiva requiere un sistema de control que planifique, regule y evalúe la actividad en curso para que sea ejecutada en forma correcta. Los requerimientos básicos de este sistema de control son: a) predecir las limitaciones del procesamiento, b) ser consciente del repertorio de estrategias disponibles y de su utilidad en cada caso concreto, c) identificar las características del problema, d) planificar las estrategias adecuadas para la resolución del problema, e) controlar y supervisar la eficacia de estas estrategias en el momento de su aplicación y f) evaluar en cada momento los resultados obtenidos.
Las diferentes investigaciones efectuadas desde esta perspectiva teórica mencionan que los sujetos requieren de la posesión de determinados conocimientos, estrategias y, además, una supervisión reguladora de su propia actividad. La descripción de esta actividad reguladora es distinta en los diferentes autores, sin embargo, podemos agruparla en tres procesos: de tipo anticipatorio, por ejemplo la planificación; otro, en el cual aparece en la medida en que el sujeto esta actuando lo que le permite adecuar sus acciones a la tarea y, otros, que verifican y evalúan lo producido. (Brown, 1987).
Esta supervisión constante que siempre esta presente en las actividades a realizar por el sujeto, hace pensar que la actividad cognitiva debiese ser un procesamiento controlado; sin embargo, también puede ser un procesamiento automático. El procesamiento controlado es lento, limitado por las características de la memoria a corto plazo, opera en forma secuencial en donde la atención se enfoca a una cosa a la vez y requiere esfuerzo por parte del sujeto. Por otro lado, el procesamiento automático es rápido, no está limitado por la memoria a corto plazo, opera de forma paralela y requiere poco esfuerzo por parte del sujeto.
Los autores de este marco teórico aportan
importantes conceptos para explicar la metacognición. Por un lado al enfatizar
el proceso de la supervisión en la solución de tareas, remarcan la distinción de
dos aspectos: los conocimientos que posee y ejecuta el sujeto en una situación
concreta y el control ejecutado sobre sus propias acciones para conseguir su
objetivo. Por otro lado, la exposición frecuente a las mismas situaciones,
tareas y objetivos hacen que el sujeto disminuya progresivamente el control
consciente, por lo tanto los procesos de atención y esfuerzo, y convierta sus
actividades en acciones automáticas con las características de este tipo de
procesamiento.
B) EPISTEMOLOGÍA GENÉTICA.
Aunque Piaget nunca menciona explícitamente el concepto de
la metacognición, podemos presuponer que la aborda cuando explica el cómo y el
por qué se construye el conocimiento a través de al menos tres conceptos: toma
de conciencia, abstracción y autorregulación.
La toma de conciencia para Piaget es un proceso de conceptualización de aquello que ya está adquirido en el plano de la acción y que, además, se da en el plano representativo. La acción constituye un conocimiento, el “saber hacer”, que se puede manifestar por pequeños logros como por ejemplo el gatear, anudarse las cintas de los zapatos, etc.; sin embargo, a la hora de explicar el cómo resolvieron estas situaciones problemáticas, los niños son incapaces de hacerlo, dado que frecuentemente incurren en distorsiones o contradicciones en algunos aspectos de su explicación. Para Piaget lo anterior es indicativo del carácter activo y constructivo de la toma de conciencia, la cual se aplica, en primera instancia, a aspectos periféricos en la relación sujeto-objeto (tales como los objetivos del sujeto y los resultados de sus acciones) y, en forma progresiva, alcanza los aspectos centrales de la acción tales como los medios utilizados por el sujeto para alcanzar su objetivo, las razones que ha pensado para utilizar determinada acción o las modificaciones que ha hecho a la acción a través de la resolución del problema o tarea.
Piaget señala que a la vez que se da este proceso de interiorización, a partir de la acción, también se da en forma consecutiva el proceso de externalización en donde el sujeto conceptualiza aspectos del mundo externo.
El proceso de abstracción le permite al individuo extraer determinadas propiedades de los objetos (abstracción empírica) o de las propias acciones (abstracción reflexionante), reorganizarlas y aplicarlas a nuevas situaciones; es un proceso recurrente dado que aparece en cualquier etapa del desarrollo, le permite al individuo la creación de conocimientos cada vez más elaborados y es acompañada de la toma de conciencia sólo en las operaciones formales.
Los procesos de autorregulación o equilibración
son fundamentales en el sistema teórico de Piaget; en forma general, son
compensaciones activas del sujeto ante perturbaciones cognoscitivas y pueden
ser de tres clases:
a) tipo alfa, en las
cuales el individuo modifica ligeramente la acción con el fin de compensar la
perturbación o anula la perturbación ignorándola; no se traduce en un cambio del
sistema de conocimientos sino que fácilmente se puede incorporar al
esquema.
b) tipo beta cuando el sujeto
asimila la perturbación modificando sus esquemas. El elemento perturbador se
integra al sistema de conocimientos pero con una variación en el interior de la
estructura.
c) tipo gamma son las que
operan por anticipación en donde el sujeto prevé y deduce las posibles
variaciones y las integra en una nueva estructura, de esta forma se pierde el
carácter de perturbación al ser asimilado a la estructura.
Desde esta perspectiva teórica hay que señalar, al menos, dos cosas: la estrecha relación que se da entre autorregulación y construcción sobretodo en las compensaciones de tipo gamma en las cuales el sujeto modifica sus procesos cognoscitivos y, de esta forma, origina nuevos conocimientos; y la diferencia entre regulaciones automáticas y activas, donde en las primeras el sujeto no necesita modificar los medios que utiliza para alcanzar un objetivo y solo introduce pequeños cambios a sus acciones sin involucrar ninguna toma de conciencia; mientras que en las segundas, el individuo tiene que cambiar de medios o elegir entre varios para alcanzar una meta.
En resumen, las estrategias empleadas para
resolver un problema determinado o para alcanzar un objetivo específico, se
encuentran en el plano de la acción; en este punto se puede resolver el problema
o alcanzar el objetivo pero no se sabe cómo se hizo, no se es conciente de ello.
Para hacerlo consciente es necesario reorganizar o construir nuevos esquemas en
el plano de la conceptualización, de tal manera que cuando hablamos de la
metacognición lo estamos haciendo en el plano de la conceptualización y en el de
las abstracciones reflexionantes y esto es lo que permite reflexionar sobre lo
que se ha hecho, sobre el conocimiento que se tiene y realizar la
autorregulación consciente.
C) HISTÓRICO CULTURAL
Una de las leyes fundamentales de la perspectiva Histórico
cultural es la ley genética general del desarrollo cultural, la cual establece
que cualquier función aparece en dos planos distintos: primero en el social y
luego en el psicológico. Primero aparece entre las personas como una categoría
interpsicológica y luego aparece en el niño como una categoría intrapsicológica.
El niño pasa de la regulación por los otros a la autorregulación de sus
actividades. Uno de los procesos involucrados en lo anterior, es la
internalización vista no como una incorporación simple y pasiva de la actividad
externa, sino como un proceso de reconstrucción y transformación activa, por
parte del sujeto, de esa misma actividad.
El proceso de internalización es gradual e involucra el paso del control y guía, por parte de una persona experta, al novato, de las actividades o estrategias que conllevan la realización de una tarea, teniendo como paso intermedio un momento en el cuál tanto el experto como el novato, comparten el control de los procesos cognoscitivos involucrados en la resolución del problema. (Wertsch, 1988). Es en este proceso cuando podemos hablar del paso de la regulación por los otros a la autorregulación de las actividades, proceso que involucra la metacognición.
Por otro lado, se puede mencionar también que
cuando Vigotsky habla de la distinción entre funciones psicológicas elementales
y superiores alude, en forma indirecta, al proceso que después se llamaría
metacognoscitivo, dado que Vigotsky distingue cuatro criterios para diferenciar
las funciones psicológicas elementales de las superiores:
a) el paso del control del entorno al individuo como
proceso de autorregulación.
b) la
transición hacia la realización consciente (intelectualización y dominio) de los
procesos psicológicos.
c) el origen y la
naturaleza social de las funciones psicológicas superiores.
d) la mediación o el uso de herramientas psicológicas o
signos en las funciones psicológicas superiores. (Wertsch, 1988).
De esta manera, el control voluntario, la realización consciente, los orígenes sociales y la mediación son características que se encuentran presentes cuando se está estudiando a la metacognición; así, desde esta perspectiva, estaríamos hablando de que la metacognición está involucrada en todas las funciones psicológicas superiores.
CONCLUSIONES
En este trabajo se han revisado las tres principales posturas teóricas que dan cuenta del concepto de metacognición. Es importante señalar que cada una de ellas remarca una característica especial de este proceso; por ejemplo, el procesamiento de información le da mayor peso al control ejecutivo, dado que su modelo cognoscitivo valora en alto grado el papel de la supervisión. La epistemología genética de J. Piaget enfatiza un proceso de equilibración entre los procesos de la conciencia y los de autorregulación y, además, un proceso de subordinación entre los niveles más bajos de pensamiento a los más altos. Por último, la teoría Histórico cultural enfatiza el contexto social en el cuál se posibilita la interiorización de las competencias y habilidades del individuo para que éste pueda ser conciente de los procesos psicológicos involucrados en una tarea y, además pueda autorregularse.
En suma, es relevante mantener un concepto de metracognición para aquellos pensamientos concientes y deliberados que tienen otros pensamientos como sus objetos. Siendo conscientes y deliberados los pensamientos no solamente son potencialmente controlables por la persona que los experimenta, sino también, son potencialmente reportables y, por consiguiente, accesibles al experimentador.
Finalmente, es importante resaltar que el concepto
que nos ocupa, de vital importancia en la práctica, se desarrolla en diferentes
modelos teóricos y, por ello, se fundamenta y tiene sentido en diferentes
concepciones epistémicas. Aunque en estas tres posturas se puede apreciar las
diferentes ponderaciones que les dan a los procesos que involucran la
metacognición, parece haber un consenso general en que se deben de tomar en
cuenta al menos estas nociones: a) el conocimiento del propio conocimiento, sus
procesos y estados cognoscitivos y afectivos y, b) la habilidad para monitorear
y regular de forma conciente y deliberada, el propio conocimiento, sus procesos
y estados afectivos y cognoscitivos.
BIBLIOGRAFÍA
Brown, A. L., Bransford, J. D., Ferrara, R. A. y Campione, J. C. (1983). Learning, remembering and understanding. En J. H. Flavell y E. M. Markman (compiladores), Handbook oh Child Psychology. Vol. 3: Cognitive Development. New York: Wiley.
Brown, A. L. (1987). Metacognition, executive control, self regulation and other more misterious mechanisms. En Weinert y R. H. Kluwe (compiladores), Metacognition, Motivation and Understanding. Hillsdale, NJ: Erlbaum
Flavell, J. H. (1971). First’s disscusants comments. What is memory development the devolopment of? Human Development. 14, 272-278.
Flavell, J. H. (1987). Speculations about the nature and development of metacognition. En F. E. Weinert y R. H. Kluwe (compiladores), Metacognition, Motivation and Understanding. Hillsdale, NJ: Erlbaum.
Rojas-Drummond, S. M., L. Peña, M. Peón, M. Rizo y J. Alatorre (1992). Estrategias autorregulatorias para la comprensión de textos: su desarrollo y promoción en el contexto escolar. Revista Latina de Pensamiento y Lenguaje. 1,1, 11-32.
Wertsch, J. V. (1988). Vygotsky y la formación social de la mente. Ed. Paidos. Barcelona.
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