| La guerra no llega, la hacemos;
la miseria no es un accidente histórico, es
obra nuestra porque queremos un mundo con las
ventajas antisociales que trae consigo la justificación
ideológica de la competencia en la justificación
de la acumulación de riqueza, mediante la generación
de servidumbre bajo el pretexto de la eficacia
productiva; estamos aplastados por el exceso
de población porque queremos vivir sin hacernos
cargo de que todos los seres humanos tenemos
derecho al mismo bienestar biológico y, por
lo tanto, social. En fin, afirmamos que el individuo
humano se realiza en la defensa competitiva
de sus intereses porque queremos vivir sin hacernos
cargo del hecho que toda individualidad es social,
y que sólo se realiza cuando incluye cooperativamente
en sus intereses los de los otros seres humanos
que la sustentan.
Humberto
Maturana Romesin
(texto
completo)
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