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EL
JUEGODE INTERACCIÓN ENTRE CNN EN ESPAÑOL Y LA IDENTIDAD LATINOAMERICANA;
UN FENÓMENO DE GLOBALIZACIÓN archivo del portal de recursos
para estudiantes |
Cynthia Smith
Hoy en día es común
hablar del fenómeno de globalización. Unos la entienden como proceso de
homogeneización, otros como proceso de fragmentación. Aunque en principio
parezca contradictorio, es posible considerar que la globalización se
manifiesta, al mismo tiempo, a través de estas dos formas aparentemente
opuestas.
Como explican Tehranian y Tehranian: “Por un lado, las fuerzas
de globalización y regionalización están homogeneizando los mercados y estilos
de vida a un ritmo muy acelerado. Al mismo tiempo, sin embargo, la rápida
difusión de las tecnologías de comunicación provee vehículos de expresión a
voces nacionales y locales” [1].
Los autores anteriormente citados
definen estos procesos contradictorios como glocalización: transformación a
través de la cual las corporaciones transnacionales adaptan sus productos
globales para los mercados locales. “La glocalización parece ser el perfil
dominante del mundo postmoderno. Las redes de comunicación global están
innovando sus productos para hacerlos adaptables a audiencias que se definen
dentro de regiones geo-culturales, geo-lingüísticas y geo-políticas, para ello
tratan de localizar los temas globales (como el medio ambiente, los derechos
humanos y el control de población) y, paralelamente, globalizar los temas
locales [2].
Ahora bien, como afirma Tomlinson, “estos movimientos de
información entre distintas áreas geo-culturales, geo-lingüísticas y
geo-políticas implican translación, mutación, adaptación e hibridación ” [3].
Quizás el concepto de hibridación no sea el más atinado, pero es importante
analizar como los centros productores de bienes culturales y las periferias
receptoras de los mismos generan relaciones que se desprenden de sus propios
marcos culturales y coexisten en forma autónoma.
Esta situación se puede
ejemplificar en el estudio de la interacción entre CNN en Español y las
audiencias latinoamericanas. El objetivo de este análisis es describir como se
manifiesta este fenómeno, en que medida su éxito es el resultado de la
interacción simultánea de fuerzas globales y locales y no una imposición
cultural directa desde Atlanta (Estados Unidos).
Estando presente en una
conferencia dictada por Ronnie Lovler, ex productora de “World News” de CNN, le
pregunté como podía explicar ella el interés de los latinoamericanos por
cuestiones que no atañen directamente a su situación nacional. Ella me
respondió: “existe una conexión entre lo global y lo local que funciona, yo no
podría explicar porqué, pero funciona”.
En este trabajo intentaré
esbozar algunas pistas de porqué se produce la conexión entre la información que
brinda CNN en Español y las necesidades informativas de las audiencias
latinoamericanas. Los individuos de la Región utilizan ese medio para
introducirse en el flujo de comunicación global pero, al mismo tiempo, necesitan
un prisma a través del cual enfocar los contenidos que reciben para
comprenderlos desde su lugar en el mundo.
La red de noticias CNN (Cable
News Network), pertenece al conglomerado Time Warner. La Time Warner es una de
las corporaciones líderes en el mercado de la información y el entretenimiento,
y tiene subsidiarias en Australia, Asia, Europa y Latinoamérica [4]. La CNN,
primera red global de noticias en el mundo, provee un flujo constante de
información desde 1985. Su señal internacional alcanza el 98% de la población
mundial [5].
Sin lugar a dudas canales como la CNN han revolucionado los
conceptos de la transmisión de la información a través de los medios de
comunicación. El hecho de informar las 24 horas en vivo sobre lo que sucede en
el planeta ha modificado los esquemas de transmisión de las noticias.
Las noticias de CNN nunca comienzan, están siempre allí,
independientemente de sí los espectadores las están mirando o no. Por lo tanto,
estos últimos están continuamente “enganchandose y desenganchándose” de la
programación a cualquier hora del día y en la medida que alguna noticia de
actualidad les parezca relevante para sintonizar este canal.
Peter
Larsen [6], caracteriza a estos tipos modernos de sistemas internacionales de
televisión comercial como un flujo constante de yuxtaposición casual de
elementos intercambiables [7]. Cuando el espectador se acostumbra al formato
descubre que los distintos tipos de segmentos (titulares, noticias de último
momento, reportes y entrevistas) aparecen en realidad en intervalos regulares
relativamente permanentes. Por lo tanto, existe cierto tipo de estructura
interna dentro del flujo constante.
Hay además otro fenómeno
significativo de CNN: el diseño de la segmentación de los públicos según un
criterio linguístico, como forma de localizar sus contenidos globales. En la
actualidad CNN posee programación diferenciada, aparte del inglés, para los
siguientes idiomas: español, italiano, danés, noruego, sueco y asiáticos (este,
sudeste, central y Australia).
Esta es la característica fundamental que
quiero analizar en este ensayo para la versión en español de este canal. El
hecho de que CNN presente una programación enfocada directamente a una audiencia
latinoamericana puede tener distintas variantes de análisis. ¿Representa esta
programación un espejo de lo que podríamos llamar una identidad
latinoamericana?. ¿Es, por el contrario, el resultado una construcción basada en
una visión norteamericana de la realidad de la Región y su posición respecto a
los hechos que suceden en el resto del mundo?. O, en el marco del concepto de
glocalización tratado anteriormente, ¿podemos hablar de “mestizaje cultural”
[8]
entre las problemáticas particulares de los pueblos latinoamericanos y las
fuerzas globales que impactan sobre las mismas?.
Para empezar a
responder esta disyuntiva quisiera acotar aun más el marco de análisis e indagar
sobre como se produce la recepción de los mensajes transmitidos por CNN en
Español por parte de la audiencia de Latinoamérica. Es decir, como receptan e
interpretan los espectadores hispanoparlantes esos contenidos [9].
Según
Larsen, la relación entre los espectadores y los programas de noticias como CNN
no está establecida como un ritual contractual. Las audiencias de CNN consisten
en individuos reunidos por el hecho de que son espectadores televisivos
conectados a un canal particular y su relación con este canal está sujeta a una
constante negociación; en cambio al mirar las programaciones de noticias de los
informativos nacionales también encuentran una forma de participación dentro de
un ritual diario a través del cual reafirman su posición como miembros de la
comunidad nacional [10].
Sin embargo, como afirma Dominique Wolton, para
que exista comunicación es necesario que haya una voluntad de intercambio, un
lenguaje y valores comunes(…). La comunicación a través de la televisión
consiste pues tanto en la recepción de imágenes como en el sistema de
participación a distancia, que es la dimensión de vínculo social de este medio
de comunicación [11]. Por lo que supongo que es necesario que exista, entre el
canal CNN en Español y los telespectadores latinoamericanos, algún tipo de
identificación que haga sostenible y redituable la permanencia del mismo.
La televisión contribuye directamente a dar forma y a modificar las
representaciones del mundo, sin embargo, es muy difícil determinar en qué
sentido lo realiza. Existe un desfase permanente entre la estructura de la
imagen y las estructuras de percepción e interpretación de los públicos. Además,
las visiones que nos presenta este medio de comunicación entran en competencia
con otros sistemas de construcciones de identidades ofrecidos por la sociedad
donde se desarrolla el individuo. El resultado es una especie de interacción
constante entre los espectadores y lo que la televisión les muestra del mundo.
¿Qué herramientas podemos utilizar para entender como se produce la
recepción e interpretación de los contenidos que los telespectadores
latinoamericanos hacen de la información que reciben de CNN en Español?. Sería
interesante rescatar las ideas fundamentales de Lash y Urry en su obra
“Economies of signs and spaces”, posicionando al telespectador latinoamericano
como sujeto reflexivo.
Según estos autores, el orden global
contemporáneo, o en todo caso desorden, es una estructura de flujos, un conjunto
descentrado de economías de signos y espacios. Al mismo tiempo los individuos
son cada vez más reflexivos respecto de esta situación [12]. Aquí el significado
de reflexividad apunta al proceso de asignar significados a los distintos
objetos, que progresivamente han ido perdiendo contenido material.
Quizás las mercancías en formas de noticias que diariamente recibimos a
través de CNN en Español tengan exactamente esas características. Son
informaciones sobre los hechos que suceden en los distintos puntos del planeta y
son los espectadores lo que tienen que darles un contexto de sentido a fin de
evaluar la importancia de las mismas para el desarrollo de sus propias vidas.
Pero aún más importante es el concepto de “reflexividad estética”. Ellos
la definen como una reflexividad de distinta naturaleza respecto de la
reflexividad cognitiva.
Si la reflexividad cognitiva apunta al monitoreo
del ser y de sus roles socio-estructurales, la reflexividad estética supone la
interpretación de sí mismo y la interpretación de las prácticas sociales de
nuestra experiencia. Si la reflexividad cognitiva presupone un juicio, la
estética un prejuicio. Si la primera asume una relación sujeto-objeto del ser en
sí mismo y del mundo social, luego la segunda asume a un ser que es al mismo
tiempo un ser en el mundo [13].
Más aun, afirman que verdaderamente hay
una base estructural para los individuos reflexivos, y esta no es una estructura
social sino la penetración de estructuras de información y comunicación.
Proponen que está comenzando a desplegarse un proceso en el cual las estructuras
sociales, como la nación, están siendo desplazadas por estructuras globales de
información y comunicación. Esas estructuras son las redes de flujos, son las
economías de los signos y los espacios, y fundamentalmente son las bases de la
reflexividad [14]. La CNN, en particular, es red de esas redes y a través de su
subred CNN en Español, los espectadores de esta Región encontramos una forma de
insertarnos en ese flujo constante de información.
Otra característica
fundamental para entender el proceso de reubicación de los individuos a estos
nuevos procesos, siguiendo el análisis de Lash y Urry, es el cambio en la
conceptualización del espacio y el tiempo. Con respecto al espacio, se produce
un proceso de desterritorialización y posterior re-territorialización (que puede
no tener sustento físico, el caso más típico es el del espacio virtual). En
referencia al tiempo, se reduce a series de eventos desconectados y
discontinuos [15].
Para graficar esta nueva conceptualización
espacio-temporal es interesante recordar como a través de la cadena CNN todos
podemos ser partícipes de eventos sin importar el lugar del mundo donde ellos se
producen.
Las famosas imágenes de esta cadena sobre la Guerra del Golfo
son recordadas por todos como la primera oportunidad que permitió seguir una
guerra en directo. Sentir las explosiones de las bombas, los gritos de pánico y
ver las personas malheridas por la pantalla del televisor en el mismo momento
que esto se producía, fue una de las primeras experiencias del mundo global de
las que fuimos partícipes, pero por supuesto desde el living de nuestros
hogares.
Quizás es un poco difícil tratar de entender como hacen los
espectadores de nuestros países latinoamericanos para abstraer de esas imágenes,
producidas por CNN y traducidas por CNN en Español, sus propias conclusiones de
los hechos. Para comprender ese mecanismo podemos llevarlo a un ejemplo
práctico. Nosotros, como latinoamericanos, podemos evaluar nuestras propias
concepciones de lo que significa la etnicidad al ver por la pantalla del
televisor fenómenos como la guerra de Chechenia o de Croacia. En estos casos el
componente religioso o cultural de diferencia entre los distintos grupos
enfrentados es muy profundo. Tal vez esto nos permite darnos cuenta que las
diferencias entre grupos que coexisten dentro de nuestros países o regiones es
mínima comparándola con la anterior y puede ser resuelta de forma pacífica.
En el caso particular del cambio en la idea de tiempo, CNN es un ejemplo
de lo que sería medir la importancia de los hechos según un criterio de
simultaneidad. No importa cuan interesante sea el programa que se está
presentando, el mismo será inmediatamente interrumpido si es necesario cubrir
una conferencia de prensa de Bill Clinton en el momento que esta se produce.
Y eso también cuenta para la programación de CNN en Español, que
presenta el evento con una traducción simultánea del discurso. Sin embargo, ese
tipo de transmisiones se vuelve generalmente un tanto tediosa y seguramente
nuestro espectador latinoamericano, muy habituado al zapping (fenómeno
característico del sujeto reflexivo), cambiará de canal.
Como podemos
ver, la decisión de participar en esa comunidad de sentido es individual pero la
motivación para hacerlo es de carácter social, puesto que la identificación de
genero, edad, nación o etnia es la que referencia al espectador con el
contenido. El telespectador latinoamericano decide constantemente cuando
engancharse y desengancharse de ese flujo de información ininterrumpida que es
CNN en Español; y lo seguirá haciendo en la medida que esas noticias sean
relevantes para redefinir incesantemente la posición que ocupa (como ciudadano,
trabajador, hombre o mujer, joven o adulto) dentro de la comunidad a la que
pertenece.
Después de realizar un análisis centrado en el individuo
receptor, quisiera llevar el trabajo hacia un enfoque más amplio, tratando de
explicar en que manera influye el canal de noticias CNN en Español sobre la
identidad latinoamericana. Ciertamente, el flujo de informaciones de carácter
global o regional produce efectos en la forma de conocernos y relacionarnos como
“latinoamericanos”.
Abordaré este tema del siguiente modo: en primer
término, trataré de indagar cuales son las características fundamentales que
permiten referirnos a una identidad latinoamericana y, posteriormente, en qué
medida influye CNN en Español en esa identidad.
¿Existe una identidad
latinoamericana? ¿Podemos hablar de una matriz cultural que nos brinde la
posibilidad de reconocernos como una comunidad con valores, problemáticas y
desafíos comunes?.
Sería interesante rescatar la idea de
distinguibilidad cualitativa socialmente situada de Gilberto Giménez [16] como
tamiz para, a través del mismo, hacer pasar el concepto de identidad
latinoamericana.
Giménez entiende la identidad como distinguibilidad.
Las personas están investidas de una identidad cualitativa que se forma, se
mantiene y se manifiesta en y por los procesos de interacción y comunicación
social, lo que requiere una intersubjetividad lingüística [17]. Quizás ese sea
uno de los factores aglutinantes más importantes del caso latinoamericano. Es
llamativo que desde México hasta el Cono Sur (un espacio geográfico tan amplio)
se habla el idioma español, o en todo caso portuñol para comunicarse con los
brasileños.
Giménez menciona tres criterios básicos que definen la
especificidad de una identidad: una red de pertenencias sociales, un sistema de
atributos distintivos y una identidad biográfica o memoria colectiva.
La
idea de pertenencia social implica compartir un núcleo de representaciones
sociales. Estas representaciones sociales serían una forma de conocimiento,
socialmente elaborado y compartido, que contribuye a la construcción de una
realidad común.
En el caso latinoamericano podemos graficar este
concepto con un de estudio de la opinión pública de América Latina llamado
Latinobarómetro [18]. El mismo permite obtener amplia información sobre los
intereses y preocupaciones de los latinoamericanos.
De los resultados de
este estudio longitudinal, América surge como un espacio que tiene una cierta
unidad cultural desde la frontera con el Río Grande hasta el extremo sur del
continente. Existe una homogeneidad cultural en ciertos temas fundamentales,
acompañada de una gran heterogeneidad entre los países individuales [19].
Los problemas prioritarios para los ciudadanos de la Región son los
económicos, pero con diferencias entre los distintos países. La inflación ha
dejado de ser un problema en los países de América del Sur pero se mantiene en
América Central como tarea inconclusa. En el caso de los primeros la
preocupación clave pasó a ser la falta de empleo; esto conlleva a una percepción
crítica de las políticas económicas de estabilización que han provocado un
aumento de la brecha entre los sectores más ricos y los más pobres de la
sociedad.
En materia de integración regional, existe un apoyo a la
integración latinoamericana, que se considera ofrece ventajas. Existe también un
conocimiento de los organismos regionales ( Mercosur, Pacto Andino, Mercado
Común Centroamericano -MCC-, Caricom ), pero es todavía insuficiente. Es
bastante positiva la evaluación sobre los procesos de integración de los
miembros del Mercosur, presenta insatisfacción en el caso del MCC y es crítica
por parte de los mexicanos en el caso del TLC.
En cuanto a la seguridad
personal, se destaca la preocupación por la delincuencia y la falta de seguridad
ciudadana. También existe la percepción de que el narcotráfico y la drogadicción
han aumentado en el último tiempo.
La democracia, en general, tiene un
importante grado de consolidación. Pero hay insatisfacción sobre su desempeño,
esto indica que existen aún importantes insuficiencias en su desarrollo
institucional.
Por último, se destaca una baja confianza interpersonal
de los habitantes con sus conciudadanos. El 76% de los encuestados desconfía en
el prójimo, y una sociedad que no confía en sus compatriotas difícilmente podrá
confiar en sus líderes y en las instituciones que los gobiernan.
Entonces, el Latinobarómetro nos muestra que en América Latina existen
marcos temáticos comunes a partir de los cuales se percibe e interpreta la
realidad. Con esto no quiero significar una idea de homogeneidad identitaria
sino simplemente resaltar que la misma se construye a través de lo que Stuart
Hall llama puntos de sutura [20]: “la sutura significa la articulación del sujeto
en el flujo discursivo”.
El segundo criterio de Giménez, el sistema de
atributos distintivos, se refiere al conjunto de disposiciones, hábitos,
tendencias, actitudes o capacidades. Aquí podríamos preguntarnos qué significa
“ser latinoamericano”.
Para responder a esta pregunta quisiera traer a
colación algunas impresiones de Jorge Guillermo Llosa, uno de los varios autores
que ha abordado este tema, sobre la identidad latinoamericana [21]. “La
existencia latinoamericana está abrumada por múltiples traumas, el de ser
colonial – efímero e incompleto -; el de estar dividido entre dos y hasta tres
culturas; el del mestizaje; el del complejo de inferioridad; el del disgusto por
la ficticia realidad política que le fue impuesta”.
Esta situación
existencial impulsa a la revisión de algunos temas que son característicos de la
sociedad latinoamericana. El sentimiento dominante es la nostalgia de un pasado
indígena más o menos intenso, o de una opulencia colonial imaginaria, o de una
Europa soñada, o de un Estados Unidos de Norteamérica que está muy cerca
geográficamente pero que nunca se puede alcanzar.
Otro tema de
insatisfacción es el de encontrarse perdido en una sociedad que evoluciona sin
haber definido aún su personalidad, es la crisis de identidad recurrente que
dificulta el reconocimiento del “nosotros”. En palabras de García Canclini, “lo
latinoamericano fue muchas veces un proyecto frustrado; hoy es una tarea
relativamente abierta y problemáticamente posible” [22].
Por último,
siguiendo la trilogía de Giménez, podemos hacer referencia a lo que el autor
llama identidad biográfica o memoria colectiva. Remite a la revelación de una
historia incanjeable, que reconfigura constantemente una serie de actos y
trayectorias del pasado para conferirle sentido al presente.
En el caso
de América Latina, quizás, este sea el criterio más fácil de identificar.
Sintéticamente, podemos repasar los estadios de la historia latinoamericana que
fue siguiendo, en general, los mismos parámetros en los diferentes países de la
Región.
En primer término el desarrollo de las civilizaciones indígenas
(principalmente las culturas maya, azteca e inca). A continuación, la conquista
y colonización española (portuguesa para el caso de Brasil). Luego, los procesos
de independencia y la formación de estados nacionales, dependientes de las
potencias europeas. Posteriormente, los intentos de desarrollo de democracias
políticamente institucionalizadas y económicamente autosuficientes a lo largo
del siglo XX, dependientes de las políticas norteamericanas. Y, actualmente, los
desafíos de estabilidad democrática, económica y de integración regional en el
ingreso al siglo XXI, dependientes de flujos económicos e informacionales
globales.
Con el análisis de estos tres criterios básicos llego a la
conclusión de que existe una identidad latinoamericana. En términos de Gilberto
Giménez, podemos hablar en este caso de una distinguibilidad cualitativa
socialmente situada.
Ahora bien, este fenómeno no es estático y
homogéneo. La identidad es cada vez más dinámica, abierta, proclive a la
conversión, exasperadamente reflexiva, múltiple y diferenciada [23].
Las
redes de comunicación son uno de los factores fundamentales que influyen sobre
este fenómeno de movilidad y replanteo constante de las identidades. Según
García Canclini, “los medios audiovisuales que trascienden las fronteras
nacionales tienen una influencia cada vez más decisiva en la configuración de
las identidades. La generación de los mensajes y bienes culturales de mayor
difusión ocurre en centros transnacionales y circula por satélites y redes
electrónicas” [24].
Refiriéndome al caso en particular de CNN en Español,
creo que sería válido hacernos la siguiente pregunta: esta red de noticias
enfocada al público latinoamericano ¿está produciendo cambios en el tejido e
interacción social de nuestras comunidades? ¿En qué medida influyen estos
cambios sobre la identidad latinoamericana?.
Para comenzar a responder
estas preguntas, es interesante la aproximación que nos brinda Salzman [25]: “los
flujos de comunicación se introducen enriqueciendo y diversificando los
significados que están siendo constantemente revisados y transformados dentro de
la cultura(…) A través de la televisión los espectadores tienen la posibilidad
de reconstruir imaginativamente sus propias vidas y su futuro”.
Es a
través de canales como CNN en Español que se puede elaborar una visión de lo
global a través de lo local, porque presenta los hechos que suceden en cualquier
lugar del planeta y esto permite generar modelos contrastantes de comparación
con la comunidad a la que pertenecemos.
A menudo CNN en Español nos
muestra comparaciones entre distintos estándares de vida. Estas se hacen
generalmente con respecto al referente norteamericano. En principio estas
diferenciaciones ponen en tela de juicio la visión regional sobre nuestras
posibilidades y conveniencias y, consecuentemente, producen frustración de lo
que no se puede alcanzar. Pero al mismo tiempo generan un mecanismo de
identificación como el planteado por Hall. Según este autor, las identidades se
construyen a través de la diferencia, es sólo a través de la relación con el
otro que un significado de identidad puede ser construido [26].
Entonces,
siguiendo a Salzman: “la reelaboración imaginativa de la visión cultural, bajo
el estímulo del flujo electrónico global sigue aprovechando de manera creativa
los recursos simbólicos locales y reconociendo las condiciones y circunstancias
locales, pero inevitablemente aprovechará la visión global cada vez más
extendida” [27]. La cobertura de CNN en Español sobre un hecho que se produce en
cualquiera de los países de la Región no está enfocado directamente para los
habitantes de dicho país, sino que la idea es presentar una visión más amplia de
los hechos, generando una nota que interese a un público más extenso, pero que
de alguna forma se siente identificado con el evento.
Por otra parte,
CNN en Español propicia debates públicos latinoamericanos. Por ejemplo podemos
citar los procesos electorales de la región, los debates sobre las políticas de
estabilización económica o el seguimiento de las actividades de nuestros líderes
y personajes conflictivos (Pinochet, Castro, Fujimori, Menem, entre otros).
Entonces, lo público, entendido como los lugares y circuitos en que se delibera
sobre las identidades, trasciende los límites del Estado-Nación y toma una
dimensión regional a través de esta red de comunicación.
En la medida
que CNN en Español contribuye a fomentar el conocimiento recíproco y masivo
entre los pueblos latinoamericanos (estimulando la reconstrucción creativa de la
región latinoamericana a través de la cobertura de sus problemas, valores y
desafíos comunes), permite generar puntos de encuentro y renovar las formas de
identificación. A pesar de que ese no es el objetivo de la cadena, cuyo
imperativo principal es el estímulo económico, indirectamente produce ese
resultado.
Como destaca acertadamente García Canclini, “el dilema
decisivo en las culturas latinoamericanas no es defender las identidades o
globalizarse” (como resistencia o absorción de estas redes comunicacionales),
“sino construir una unidad solidaria de ciudadanos que se reconocen como pares”,
en sus semejanzas y en sus diferencias [28].
Finalizando el estudio sería
interesante volver sobre el trío de preguntas planteadas al inicio del trabajo.
Los cuestionamientos apuntaban hacia los siguientes temas: la programación de
CNN en Español ¿representa un espejo de lo que podríamos llamar una identidad
latinoamericana?; ¿es, por el contrario, el resultado una construcción basada en
una visión norteamericana de la realidad de la Región y su posición respecto a
los hechos que suceden en el resto del mundo?; o, ¿podemos hablar de un
mestizaje cultural entre las problemáticas particulares de los pueblos
latinoamericanos y las fuerzas globales que impactan sobre las mismas?.
Después del desarrollo de este trabajo me inclino por afirmar que la
tercera posición es la más adecuada para encuadrar a este caso. Los flujos de
información entre CNN en Español y las audiencias latinoamericanas recrean
constantemente la interacción entre fuerzas globales y locales. La información
que llega a través de este canal no representa solamente una fuente de
información de lo que está ocurriendo en el mundo, sino también un foro de
debate de las grandes cuestiones latinoamericanas, un lugar de encuentro de sus
distintos pueblos y un espacio de redefinición constante del “ser
latinoamericano”.
BIBLIOGRAFIA
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-
Wolton, Dominique (1995). Elogio del gran público–Una teoría crítica de la
televisión. Editorial Gedisa. Barcelona.
Notas
[1] Tehranian y Tehranian, 1997, Pág. 147.
[2] Tehranian y
Tehranian, 1997, Pág. 147.
[3] Tomlinson, 1997, Pág. 181.
[4]
Mohammadi, 1997, Pág. 81.
[5] Tehranian y Tehranian, 1997, Pág.159.
[6] En este análisis estudia el impacto de la introducción del canal CNN
en Noruega
[7] Larsen, 1992, Pág. 128
[8] Se utiliza este
concepto de Martín Barbero pues hace referencia no a una superación sino a un
proceso de continuidades en la discontinuidad, conciliaciones entre ritmos que
se excluyen. “De esta forma es como se están haciendo pensables las formas y los
sentidos que adquieren la vigencia cultural de las diferentes identidades”.
Barbero, 1987, Pág. 204.
[9] Quiero aclarar que España esta incluída en
el mismo segmento pero no será analizada en este ensayo puesto que su realidad
sociopolítica responde en mayor medida al contexto de la Comunidad Económica
Europea.
[10] Larsen, 1992, Pág.132
[11] Wolton , Pág. 276.
[12] Lash y Urry, 1994, Pág. 4
[13] Lash y Urry, 1994, Pág. 5 y
6
[14] Lash y Urry, 1994, Pág 6
[15] Lash y Urry, 1994, Pág 16
[16] Giménez, 1997.
[17] Giménez, 1997.
[18] El
Lartinobarómetro se realiza desde 1995. Trata de estudiar las opiniones de
nuestros pueblos sobre política, economía y sociedad. A llegado a abarcar 17
países de la Región con la excepción de Cuba, República Dominicana y Haití.
[19] Lagos, 1999, Pág. 38. La agenda de temas que se tratan a
continuación está extraída de este artículo.
[20] Hall, 1996, Pág.5.
[21] Llosa, 1992, Pág. 178.
[22] García Canclini, 1997, Pág. 50
[23] Sciolla, 1983. Pág.48.
[24] García Canclini, 1997, Pág. 35
[25] Salzman, 1997, Pág. 348
[26] Hall, 1996, Pág. 4.
[27] Salzman, 1997, Pág. 350.
[28] García Canclini, 1997,
Pág.62.