Tres milenios antes de nuestra era, el territorio que ocupa hoy el sur de la República Mexicana, Honduras, Belice, Guatemala y El Salvador, comenzó a ser habitado por grupos humanos que, con el paso del tiempo, se convirtieron en una de las culturas más esplendorosas de todo el continente americano. Su forma de vida, sus tradiciones, sus creencias, su arte y su religión irradiaron más allá de sus fronteras territoriales e influyeron en otras culturas en forma definitiva. Ellos eran los mayas. Hoy su nombre es sinónimo de sabiduría, de inteligencia suprema y de un misterio que surge de los cenotes, se pasea por la selva y nos llama.
Los mayas han sido la causa de innumerables expediciones en esta zona tropical; lo que se ha logrado rescatar de esta cultura hasta ahora es una base que nos permite vislumbrar su desarrollo. Quizá es por ello que está todavía envuelta por un halo de misterio al que pocos se pueden resistir.

Se dice que las fuentes de las que se puede obtener información sobre los mayas se han clasificado en cuatro clases: las escritas, que reúnen todo lo escrito tanto en español como en lengua nativa desde los siglos XVI, XVII y XVIII; las arqueológicas, que se refiere a los vestigios arquitectónicos y artísticos; y las etnológicas y lingüísticas.

La primera fecha que registran los calendarios mayas es la del 3112 a. C. Puesto que se trata de un año muy lejano al contexto del surgimiento de la civilización, los arqueólogos la consideran como la conmemoración de un acontecimiento legendario. En realidad, el desarrollo de los mayas comenzó en una fecha indefinida, que algunos estudiosos sitúan en el 1500 a. C. A partir de esta fecha, y hasta el 800 a. C., tiene lugar el periodo Preclásico Inferior.
Durante esta época, los litorales de la península comenzaron a ser habitados por grupos humanos, algunos de los cuales eran sedentarios. Estos grupos se dedicaban a la recolección de frutos, la pesca y la caza.

  • Período preclásico medio

El periodo Preclásico Medio abarca el tiempo comprendido entre el año 800 y el 50 antes de Cristo. Durante éste, la agricultura se desarrolló en gran medida, por lo que aumentó la población, tanto en la zona meridional como en la central y en la septentrional.
El incremento en los habitantes en el área maya trajo consigo el desarrollo de algunas actividades como el comercio y los ritos religiosos. Fue en este lapso cuando comenzaron a construirse los primeros centros ceremoniales, cuyos edificios ya mostraban elementos que definieron el estilo del arte maya.
Este desarrollo provocó que las poblaciones mayas comenzaran a tener contacto constante con los olmecas. Con ellos, los mayas lograron intercambiar no sólo bienes, sino también conceptos culturales y religiosos, como el culto al jaguar.
Durante este periodo vivió su esplendor una ciudad importante por ser una de las precursoras de la civilización maya: Izapa, situada en lo que hoy es el estado de Chiapas, cerca de la frontera de México con Guatemala.

El arte creado en Izapa es definido por los investigadores y estudiosos como aquel en el que confluyen elementos tanto olmecas como mayas. Los artistas de esta población heredaron a los mayas el concepto del altar en las estelas, esencial en el arte de esta cultura milenaria.

  • Preclásico superior

Éste corresponde al periodo del 300 a. C. al 150 d.C. y en él existía ya una sociedad bien estratificada y definida. Algunos sectores de estas comunidades ya no se dedicaban a tareas de producción, sino de creación y de investigación. El comercio adquirió una gran importancia y se desarrollaron las primeras grandes ciudades, como Tikal, Uaxatún, Dzibilchaltún, El Mirador, Cerros y Maní.
Tikal fue uno de los sitios más grandes de las tierras bajas. Durante su esplendor, que tiene lugar en el periodo clásico tardío, su población llegó a los cincuenta mil habitantes. Tanto en Tikal como Uaxactún surge "lo esencial de la tradición clásica maya".

El Doctor William R. Coe, en un artículo escrito en 1975, relata cómo Tikal surgió entre la selva en todo su esplendor: "Liberada de la selva estranguladora, Tikal mostró su corazón: la Plaza Grande rodeada de templos y palacios(¿) Tikal parece estar en armonía con el Universo (¿) hemos localizado más de 50 templos debajo de los que se ven ahora¿"
La zona de Tikal, que para el doctor Coe es "el centro máximo de la cultura maya", tan sólo en la zona rural alcanzó los 130 kilómetros cuadrados. Durante las excavaciones comenzadas en 1965 y terminadas catorce años después, se develó la existencia de más de quinientas construcciones, de las que se extrajo una cantidad inmensa de objetos.

 

El espendor Maya

  • El periodo clásico temprano

Hacia el tercer siglo de nuestra era la civilización maya se había desarrollado vertiginosamente. La sociedad se había estratificado del tal modo que ya existían sectores que se dedicaban a crear arte con la piedra, la madera, los textiles y las plumas.
La primera fecha que registran los calendarios mayas es la correspondiente al año 392 de nuestra era. A partir de entonces surgen los elementos que definen propiamente el arte maya, los cuales son: " templos construidos con arco falso, estelas con jeroglifos mayas y cerámica policroma de estilos mayas," es decir, el arte maya adquirió su propio estilo y lo plasmó en su escultura, su arquitectura y en su vida cotidiana.
Morley explica que aquel armonioso florecimiento maya no fue una simple casualidad. La sincronía de dos elementos (el gobierno y los habitantes) fue esencial. "El tipo de organización formal gubernamental tuvo un gran éxito¿la ausencia casi absoluta de guerras es una prueba más en contra de la idea de un gobierno con tendencias represivas" y el que un gobierno como aquel haya conservado el mando durante tanto tiempo indica que los mayas conformaron un pueblo "plácido y bien ajustado".

  • Período clásico tardío

Esta etapa inició en el año 600 y concluyó en el 900 de nuestra era. Durante ésta, las Tierras Bajas de la Zona Maya experimentaron un auge generalizado, particularmente las ciudades de Lamanai, Copán, Edzná, Palenque, Tikal, Uxmal y Cobá. Comenta Sylvanus Morley que "el florecimiento cultural en los últimos tiempos de la época clásica en la región del Puuc ha dejado la más espectacular concentración de restos arquitectónicos en toda América"
La zona arqueológica de Lamanai está localizada en Belice, en la ribera de Río Nuevo. Su vida se desarrolló del 800 antes de Cristo hasta el siglo XVI. Copán por su parte se encuentra ubicada al oeste de Honduras. Es en esta zona donde se encuentra una de las más bellas canchas del juego de pelota, además de las estelas en las que se eternizaron en piedra a los miembros de la nobleza maya. Copán fue además uno de los centros más importantes dentro de la avanzada red comercial que se estableció entre los pueblos centroamericanos.

  • Posclásico

Con el abandono de las principales ciudades del periodo Clásico, surgió el desarrollo de otras de tanta importancia como las anteriores. Casi todas ellas se ubican en la península yucateca, y sus pobladores eran procedentes de la región de la Laguna de Términos y de la desembocadura de los ríos Grijalva y Usumacinta.

Una de las principales características de estos "extranjeros" era su culto a Quetzalcóatl, dios náhuatl del viento, el cual introdujeron en la zona maya. Con ellos surgieron ciudades con inclinaciones militares que las antiguas ciudades jamás desarrollaron, pero conservaron su actividad comercial y su interés por la perfección y la belleza arquitectónica. A este grupo pertenecen la legendaria Chichén Itzá, Mayapán, Chipixab y Kumpich.

 

La situación de los mayas luego de la conquista española

En 1511 los primeros hombres blancos pisaron los litorales yucatecos. Su objetivo era llegar a la Isla de Santo Domingo para informar al gobernador sobre problemas surgidos entre Diego de Nicuesa y Vasco Núñez de Balboa.
La aventura no pudo haber sido más desafortunada: '"cerca de Jamaica, la carabela encalló y se hundió¿Valdivia (el capitán) y 18 marineros se salvaron¿" Siete hombres fallecieron mientras la corriente arrastraba su pequeño bote. Los sobrevivientes llegaron a territorios de un cacique maya que los hizo prisioneros, escogió a cinco (entre ellos Valdivia) y los sacrificó.
Entre los restantes que permanecieron como rehenes para ser sacrificados en una futura ceremonia, se encontraban Jerónimo de Aguilar y Gonzalo Guerrero. El primero fue rescatado en 1519 por Hernán Cortés y se convirtió en uno de los eslabones de su equipo de traducción. El segundo permaneció como heredero y suegro del cacique Nachán Can. Es por ello que se le considera como el padre del mestizaje y se le erigió un monumento cerca del lugar donde habitó.

 

Sociedad

Durante el periodo clásico la extensa zona maya se dividió en subprovincias que, según Morley, podrían haber sido equivalentes a alguna "unidad política". Gracias a los estudios arquitectónicos podría decirse que al menos fueron cuatro: una, la conformada por el Petén Central y del Norte, Guatemala y Honduras; dos, el valle del Usumacinta; tres, el sudeste de la Zona Maya, y cuatro, el sudoeste de la misma.
Lo que hoy es Campeche y el sur de Yucatán conformaron otra zona cuyo esplendor está representado por Chichén Itzá, Mayapán y Uxmal.
A la llegada de los españoles, cada subprovincia estaba gobernada por un Halach Uinic (hombre verdadero), cargo que se heredaba sólo entre los integrantes de una familia determinada. Con la ayuda de los ah cuch caboob o consejeros especiales, dirigía la política tanto interna como externa y era, además, el funcionario religioso del más alto rango. A su cargo estaban los bataboob, jefes de las aldeas o pueblos ubicados en el territorio.

 

Bibliografía
Stierling Henry, L' Art Maya Edition du Seuil, Suiza, 1980.
Morley Sylvanus, La civilización maya. FCE, México, 1960

GENDROP, Paul, Compendio de arte prehispánico, México, Trillas, 1990.
COE, William R., Restaurando el esplendor de Tikal

Solís, Fernando, Tesoros artísticos del Museo Nacional de Antropología, Aguilar, México, 1991.