- tiene un carácter repetitivo: de ahí su función reproductiva.

- tiene sus soportes físicos (verbales, visuales, gestuales) que le dan una cierta visibilidad social: en ello estriba su función mostrativa.

- es una forma fuertemente codificada: es su función comunicativa.

- encierra por fin una fuerte carga simbólica: de donde se deriva su función persuasiva.

1) A nivel simbólico: es un dispositivo productor de realidad: No se trata aquí de una simple reproducción de la realidad objetiva (la de los "hechos"), sino de una realidad que el mismo medio contribuye a construir, a la que da forma mediante unos modos de representación que le son propios: ni totalmente realistas, ni del todo ficticios. El "reality show" sería la formalización extrema de esta oferta de realidad: más que reproducción mimética, responde a una reconstrucción ficticia, a pesar de que su base es documental (se inspira en hechos reales) y los "decorados" son naturales, de acuerdo con una representación dramatizada.

2) Nivel figurativo (formal): dentro de esta construcción de una realidad sui géneris, son de destacar las mutaciones de los modos de ver: la instauración de un régimen de hipervisibilidad como nuevo modo de ver, esta tendencia por ejemplo a saturar el espacio de representación, exacerbado en los "talk show", "reality show", donde se visibiliza hasta los aspectos más íntimos, pero que está también presente en el discurso informativo. Este derroche semiológico podría ser una respuesta - en forma de potlatch (de exceso, de despilfarro) - a la deperdición de sentido en la cultura de la imagen y también a la pérdida de credibilidad del discurso informativo: A la pérdida de valor de lo político, contesta la sobrevaloración del suceso, la redundancia de lo comunicativo.

3) Nivel comunicativo: La hipertrofia del ver modifica la relación con el espectador. Define un nuevo contrato comunicativo que acerca el espectador a la realidad representada al modo paradójico: si la realidad a través del medio aparece como más cercana, es al mismo tiempo más virtual. La hiperrealidad televisiva se sitúa más allá del realismo: es una "oferta de realidad" con un componente imaginario fuerte. Como ejemplo los efectos masivos que producen las "sitcom" sobre el público (Son series que se basan en situaciones cotidianas, familiares o profesionales). Una película como "El show de Truman" de Peter Weir ha sabido muy bien mostrar cómo la proyección imaginaria de situaciones, personajes y roles funda una "comunidad virtual" de espectadores, crea una estética común basada en el ver-juntos.

- desde el punto de vista referencial, con la introducción de objetos, temas que, hasta entonces, no tenían cabida en el discurso público: todo lo referente a lo privado, lo tabú, lo secreto en fin, la parte invisible, la "parte maldita" (Bataille) del discurso social;

- desde el punto de vista formal también con sus peculiares protocolos de representación de la realidad: el "hiperrealismo" televisivo (4);

- por fin, desde una perspectiva simbólica, moldeando nuevos modos de sentir y de seducir.