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AUTISMO Y SÍNDROME DE ASPERGER archivo del portal de recursos
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Francisco Cabello Luque
Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación.
Facultad de Psicología.
Universidad de Murcia.
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1. Introducción.
2. Concepto de autismo y Asperger.
3. Desarrollo psicológico del niño con autismo y Asperger.
4. Problemas logopédicos habituales.
5. Evaluación logopédica.
6. Intervención logopédica en autismo y Asperger.
7. Bibliografía específica.
El término autismo (autism en inglés) es muy conocido en la población general para referirse al trastorno sufrido por muchos niños que parecen “vivir en su propio mundo”. Desde una perspectiva científica, fue utilizado por el Dr. Leo Kanner en 1943 para hacer referencia a un trastorno caracterizado por (a) un inicio temprano, (b) una afectación profunda del funcionamiento, y (c) un desinterés por el mundo externo.
Por otro lado, el síndrome de Asperger fue descrito por el médico suizo Hans Asperger en 1944, y consiste en otro tipo de trastorno generalizado del desarrollo que combina (a) características sociales y comportamentales similares a las del autismo, pero con (b) una ausencia de retraso mental en capacidades abstractas, y (c) una ausencia de retraso en el lenguaje a nivel estructural.
Aunque ambos trastornos son problemas descritos y conocidos hace bastante tiempo, ha sido desde la década de 1990 cuando ha surgido un auténtico interés por el estudio del autismo y el Asperger, de manera que en la actualidad se publican numerosos artículos y libros sobre los mismos, y se celebran distintas conferencias y ponencias científicas. Igualmente, en el campo logopédico y educativo, los recursos de atención a los niños con este tipo de problemas son numerosos; por ejemplo, en la Región de Murcia existe un EOEP específico para trastornos generalizados del desarrollo, que atiende a la población autista tanto a nivel de diagnóstico como de recursos para el tratamiento.
Sin embargo, un examen cuidadoso del estado de la cuestión revela que, en su mayor medida, el concepto de autismo y Asperger no está sujeto a una definición precisa, sino que más bien se mantienen importantes polémicas que afectarían incluso a cuestiones tan básicas como:
Estas polémicas son las que provocan que bajo la etiqueta de “niño autista” o "niño con Asperger" caigan casos muy diversos, con déficits muy diferentes, y con multitud de problemas desde el punto de vista logopédico. Teniendo estas dificultades y limitaciones muy en cuenta, aquí trataremos de exponer el estado actual sobre ambos trastornos en lo que se refiere a su definición, evaluación y tratamiento, siguiendo para ello el marco conceptual que establecen tanto la American Psychological Association (APA) como la American Speech-Hearing Association (ASHA), que viene a ser el más difundido a nivel internacional tanto a nivel clínico como de investigación.
2. Concepto de autismo y Asperger
En las clasificaciones internacionales de trastornos, tanto el autismo como el síndrome de Asperger se incluyen dentro de una categoría denominada "trastornos generalizados del desarrollo" o TGD. Esta categoría se utilizó por primera vez en los años 80 para describir un conjunto de alteraciones del desarrollo con las siguientes características comunes:
Tanto en el DSM-IV como en la CIE-10 (que son las dos clasificaciones de trastornos más importantes a nivel internacional, como vimos en el Tema 3) se distinguen los siguientes trastornos dentro de los TGD:
De ellos, el autismo y el síndrome de Asperger son los más relevantes por su mayor frecuencia y por haber recibido mayor atención por parte de la comunidad científica, por lo que serán los que se examinen en mayor detalle en este tema. Tal y como ocurría con el TEL, a la hora de definir el síndrome autista y el síndrome de Asperger nos encontramos con el problema de que, en la actualidad, no hay ninguna base biológica o fisiológica clara que explique los déficits presentes. Y de nuevo, la definición se basa en la adopción de criterios internacionales, lo que lógicamente abre la puerta a la polémica, las opiniones divergentes, etcétera.
2.1. DEFINICIÓN DEL SÍNDROME AUTISTA
Entre las características del síndrome autista destacan las siguientes:
1. La aparición del trastorno es siempre temprana (antes de 30/36 meses).
2. Hay alteraciones y problemas en la relación social del niño, que se manifiestan en cuestiones como:
3. Son frecuentes los problemas cualitativos de la comunicación. Por ejemplo:
4. Los niños presentan patrones de conducta o actividad repetitivos y estereotipados:
5. En la mayor parte de los casos, los niños autistas son diagnosticados con retraso mental. Sin embargo, existe una polémica sobre si realmente tienen limitaciones intelectuales, o más bien sus problemas de lenguaje y de interacción les hacen puntuar mal en las pruebas de diagnóstico.
En general, se entiende que la categoría de autismo es homogénea y en las clasificaciones internacionales no se distinguen subtipos de autismo. No obstante, son muchos los autores que hablan de tipos específicos (por ejemplo, los autistas de alto funcionamiento) y que consideran que el término es muy amplio y que es necesario ser mucho más específico.
2.2. DEFINICIÓN DEL SÍNDROME DE ASPERGER
Entre las principales características de los niños con síndrome de Asperger podemos destacar:
1. Falta de empatía.
2. Alteraciones en la interacción social, similares a las del autismo.
3. Pocas habilidades sociales.
4. Conversaciones repetitivas y pedantes, con dificultades a nivel pragmático.
5. Pobre comunicación no verbal (gestos, contacto ocular, etcétera).
6. Fijación en determinados temas y rituales compulsivos.
7. Movimientos torpes, poco coordinados y con posturas extrañas
8. No hay deficiencias estructurales en el lenguaje. Formalmente es muy correcto, pero hay problemas en aspectos complejos y en la pragmática: dobles sentidos, lenguaje pedante, formulaciones excesivamente complejas.
9. La inteligencia es normal para aspectos abstractos (inteligencia fría) e incluso muy brillante respecto a ciertas habilidades.
Como vemos, el síndrome de Asperger comparte con el trastorno del espectro autista los déficits en interacción social y los comportamientos extravagantes, pero se diferencia en los aspectos intelectuales y lingüísticos.
2.3. ¿SON TRASTORNOS DISTINTOS?
En la actualidad, tampoco hay acuerdo sobre si el autismo y el Asperger constituyen trastornos independientes, o son un mismo problema expresado con déficits distintos.
Por un lado, tanto en el DSM-IV como en la CIE-10 aparecen por separado, recogiendo una postura que los entiende como alteraciones distintas. Pero por otro, la concepción de los trastornos del espectro autista los sitúa como extremos de un mismo continuo.
Pero por el otro, en la actualidad son numerosas las voces dentro de la comunidad científica que propugnan por considerar que el síndrome autista, el síndrome de Asperger, el síndrome de Rett, el síndrome desintegrativo infantil y el TGD no especificado son, en realidad, distintas manifestaciones dentro de un mismo continuo de alteraciones y déficits. Es decir, que en realidad son problemas equivalentes que se diferencian por los déficits concretos que los niños muestran.
Por eso, se ha propuesto sustituir la categoría de trastornos generalizados del desarrollo por el término de TEA o trastornos del espectro autista (autistic spectrum disorders en inglés) para hacer referencia a una misma dimensión clínica en la que se sitúan los distintos trastornos, de manera que en la parte más baja y más grave del espectro se encontraría el autismo de bajo funcionamiento o autismo de Kanner, mientras que en la parte más alta (y por lo tanto, menos grave) del espectro nos encontraríamos con el síndrome de Asperger.
Aunque no hay unanimidad al respecto, el concepto de TEA es bastante utilizado en la actualidad y parece que va a seguir siendo utilizando en el estudio del campo que nos ocupa, por lo que es necesario que los logopedas sepan a qué hace referencia.
3. Desarrollo psicológico del niño con autismo y Asperger
Teniendo en cuenta que tanto el síndrome autista como el Asperger forman parte de los "trastornos generalizados del desarrollo", es lógico suponer que el desarrollo de los niños con estos problemas está severamente afectado a la mayoría de los niveles: motores, sociales, de inteligencia, lingüísticos, etcétera.
Estos déficits son además muy variables entre casos, por lo que es difícil encontrar a dos niños con autismo que tengan un desarrollo similar. Sin embargo, los estudios demuestran que la mayor afectación del desarrollo incide, principalmente, sobre las siguientes áreas:
De cualquier forma, debemos recordar aquí lo que expusimos al hablar de los problemas del desarrollo asociados a la sordera y al TEL: la idea de que el autismo conlleva determinados problemas evolutivos debe tomarse con mucha precaución, ya que es plausible que dichos problemas no sean una consecuencia necesaria del trastorno, sino que estén causados y/o mediados por múltiples factores como la educación, la familia, las relaciones sociales, la forma en que se interactúa con los niños, etcétera.
Así y repitiendo lo que se afirmó en el tema anterior no hay que asumir la existencia de determinados problemas de desarrollo en niños con autismo y Asperger como algo inevitable, sino como una posibilidad que habrá de explorarse en la evaluación correspondiente.
4. Problemas logopédicos habituales
A continuación aparece un listado de problemas a nivel logopédico que han sido descritos en este tipo de casos. Como se ha mencionado más arriba, la variedad de los déficits en los casos diagnosticados como autismo o síndrome de Asperger es muy elevada, y como consecuencia, la variabilidad de los problemas logopédicos asociados también es muy importante. Esto va a provocar que dos niños que hayan recibido el mismo diagnóstico puedan presentar alteraciones muy distintas en la comunicación y el lenguaje.
4.1. DIFICULTADES LOGOPÉDICAS EN AUTISMO
Nivel fonológico y del habla
Nivel léxico-semántico
Nivel morfo-sintáctico
Nivel pragmático
Como puede verse, una característica esencial del autismo es que además de problemas de lenguaje a nivel estructural (pronunciación, falta de construcciones adecuadas, etcétera), el nivel pragmático está muy afectado, generalmente por un escaso interés comunicativo y la presencia de emisiones no funcionales.
4.2. DIFICULTADES LOGOPÉDICAS EN ASPERGER
Nivel fonológico y del habla
Nivel léxico-semántico
Nivel morfo-sintáctico
Nivel pragmático
Por tanto, a nivel logopédico los problemas típicos del Asperger son muy distintos a los del síndrome autista. Así, el lenguaje suele estar bien construido tanto a nivel fonológico como morfo-sintáctico, pero sin embargo las dificultades pragmáticas van a provocar dificultades para utilizarlo de manera correcta, siendo habituales las largas conversaciones con lenguaje pedante e incluso inventado que resultan unidireccionales y divagan sobre temas de interés sin importar demasiado la otra persona con la que se está conversando.
Debido a que se trata de problemas que entra en la categoría de trastornos generalizados del desarrollo, la evaluación tanto del autismo como del Asperger es muy compleja y tiene que abarcar prácticamente todas las capacidades y habilidades relacionadas con el lenguaje y su adquisición.
5.1. ÁREAS DE EVALUACIÓN RECOMENDADAS
En la mayoría de trabajos sobre el tema se recomienda evaluar las siguientes áreas:
Estado general del niño
Como siempre, una práctica necesaria
en la evaluación de las alteraciones logopédicas consiste en determinar
el estado general del niño; es decir, conocer su grado de
funcionamiento en general. De esta forma, podremos obtener una imagen
amplia de sus capacidades y/o limitaciones, y evitaremos el error de
centrarnos exclusivamente en el problema sin tener en consideración las
circunstancias del mismo.
Por ejemplo, se puede recoger información sobre: el grado de desarrollo, la inteligencia, la existencia de posibles problemas neurológicos, el nivel de funcionamiento diario, el rendimiento escolar/laboral, y el nivel de interacción social.
Características autistas
En este punto se deben evaluar las características típicas del autismo
o del síndrome de Asperger, para lo que se pueden emplear instrumentos
de evaluación específicos del autismo.
Nivel de competencia lingüística
Por supuesto, el grueso de
la evaluación logopédica de un posible caso de autismo debe centrarse
en el nivel de competencia lingüística que muestra el niño
5.2. INSTRUMENTOS HABITUALES PARA LA EVALUACIÓN
En la lectura complementaria que acompaña a este tema, tienes un listado con algunos de los instrumentos de uso más habitual en nuestro país para evaluar los problemas lingüísticos y de la comunicación de casos de trastornos de espectro autista.
6. Intervención logopédica en autismo y Asperger
En cuanto a las técnicas de intervención logopédica que se han empleado con mayor asiduidad en estos problemas, se centran en ocho aspectos fundamentales:
Como siempre, la inclusión o no de estos aspectos en un programa de tratamiento dependerá de los problemas y déficits a nivel lingüístico de cada caso (y que estarán relacionados con los déficits asociados al TEA o al síndrome de Asperger y que son establecidos en la evaluación inicial).
6.1. ATENCIÓN A LAS FAMILIAS
Considerando que la mayoría de los casos de autismo tienen como protagonistas a niños de pocos años, un aspecto que debería formar parte de todos los programas de intervención logopédica es el trabajo sobre la familia y sobre sus necesidades, lo que generalmente incluye la información sobre el tema y las consecuencias que el problema puede tener en el futuro, el apoyo emocional y el soporte profesional, o el establecimiento de estrategias comunicativas eficaces para interactuar con el niño.
Así, al igual que en otros tipos de trastornos vistos anteriormente en la asignatura, el trabajo del logopeda con la familia suele concretarse en dos tipos de actuaciones habituales:
6.2. ADQUISICIÓN DE REQUISITOS BÁSICOS PARA EL LENGUAJE
Debido a las dificultades y déficits en numerosas áreas de funcionamiento que suelen mostrar los niños con autismo, es habitual que en muchos casos (a) haya una falta de habilidades y comportamientos básicos para el aprendizaje y la comunicación, y (b) estén presentes muchos comportamientos que dificultan la interacción con el niño, como rabietas, movimientos repetitivos, conductas autoestimuladas, etcétera.
Por ello, todos los tratamientos logopédicos deberían comenzar estableciendo una serie de bases previas para asegurar que el niño podrá aprovechar la intervención que se va a llevar a cabo y que ésta podrá ser efectiva. Entre estas bases destacan:
Existencia de conductas prerrequisitas para el aprendizaje
Constituyen
los comportamientos básicos implicados en el aprendizaje; si bien la
mayoría de los niños los adquieren rápidamente, los déficits de los
autistas pueden hacer que esto no se así, en cuyo caso deberán
enseñarse explícitamente. Entre los requisitos básicos más importantes
se encuentran:
Control de conductas disruptivas
Se definen como disruptivas todas aquellas conductas del niño que
resultan socialmente inadecuadas y son incompatibles con las
situaciones de aprendizaje. Por ejemplo levantarse de la mesa, romper
el papel, pegar a otras personas, autolesionarse, tirar los materiales
al suelo, etcétera.
Lógicamente, para que el niño con autismo pueda beneficiarse de las actividades de lenguaje es necesario que su nivel de comportamiento disruptivo sea bajo . Y para ello, son necesarias dos actuaciones complementarias:
Es decir, que no sólo es necesario indicar al niño lo que no tiene que hacer, sino también reforzarle cuando se comporte de manera adecuada (para así indicarle claramente lo que se espera de él).
En la siguiente tabla aparecen algunas de las técnicas de modificación de conducta más elementales, que pueden emplearse para el control de comportamientos disruptivos.
TÉCNICAS BÁSICAS DE MODIFICACIÓN DE CONDUCTA
TÉCNICAS PARA REDUCIR COMPORTAMIENTOS:
1. Instaurar normas claras: es importante que el niño
sepa cómo tiene que comportarse, y que estas normas sean claras y estén
visibles todo el tiempo.
2. Interrupción: consiste en la detención física de la conducta disruptiva cuando se está produciendo.
3. Prevención de respuesta: es la detención de la conducta física cuando se detecte que va a producirse.
4. Tiempo fuera: implica que cuando el niño se comporta de
manera disruptiva, se interrumpe la actividad que estuviera llevando a
cabo y se le sitúa en un ambiente poco atractivo (el “rincón de
pensar”, otra habitación, etcétera).
5. Atención diferencial: consiste en proporcionar atención e
interacción exclusivamente cuando no se producen comportamientos
disruptivos, dejando de prestar atención cuando éstos aparecen
6. Costo de respuesta: es una técnica en la que la aparición
de conductas disruptivas supone que el niño pierde una serie de
privilegios o reforzadores (determinadas actividades, caramelos,
etcétera)
7. Castigo: implica aplicar estimulación aversiva después de
un comportamiento disruptivo (cachete, decir no fuertemente, etcétera).
8. Reforzar lo incompatible: consiste en fortalecer
especialmente conductas que resulten incompatibles con la disruptiva,
como son mantenerse en silencio, atender, jugar apropiadamente,
etcétera.
TÉCNICAS PARA INCREMENTAR COMPORTAMIENTOS
1. Alabanzas verbales: es importante decirle al niño lo
que ha hecho bien. Se utilizan fórmulas verbales como "Bien, [describir
el comportamiento] es lo correcto".
2. Reforzar lo correcto: siempre debemos recordar que el
niño tiene que ser reforzado cuando haga lo que se espera de él.
3. Acceso a reforzadores: cuando se comporte de manera no
disruptiva, podrá acceder a reforzadores como comida, juguetes,
etcétera.
4. Evitar lo molesto: consiste en situar al niño en un
ambiente poco agradable del que sólo va a salir cuando realice el
comportamiento correcto.
5. Reforzar lo incompatible: consiste en fortalecer
especialmente conductas que resulten incompatibles con la disruptiva,
como son mantenerse en silencio, atender, jugar apropiadamente,
etcétera.
6. Premack: el principio de Premack consiste en que el niño
podrá realizar aquellas actividades que le gustan una vez que haya
realizado otras menos agradables. Por ejemplo, podrá jugar con su coche
si ha terminado toda la tarea.
Control de conductas autoestimuladas
Por último, otro
requisito básico está relacionado con las conductas autoestimuladas,
que son aquellos comportamientos que los niños repiten una y otra vez y
parecen estar controladas por su propia actividad: balancearse, mover
los brazos, etcétera.
Aunque el control de este tipo de conductas es complicado, un psicólogo americano llamado Brian Iwata llevó a cabo un cuidadoso estudio en el que se determinó la existencia de dos tipos de autoestimuladas:
6.3. ENSEÑANZA DE SCA
En los últimos años, ha crecido la implementación de sistemas alternativos de comunicación como herramientas para facilitar la comunicación de los niños autistas, destacando el empleo de sistemas basados en pictogramas (SPC, Bliss), sistemas gestuales (Comunicacion total de Schaeffer) o sistemas informáticos portátiles. La lógica que sustenta la utilización de estos sistemas es que, ya que el niño autista tiene dificultades para comunicarse de manera “normal” con los demás, podría beneficiarse de sistemas que se encargan de suplementar la producción del lenguaje.
Sin embargo, son numerosos los autores que apuntan que el empleo de sistemas alternativos de comunicación en casos de autismo resulta poco natural y tiene mayor sentido en casos en los que no existe otra solución comunicativa, por ejemplo, en parálisis cerebral, donde se producen alteraciones motoras y morfológicas de los órganos bucofonatorios.
Por tanto, desde una perspectiva que busca maximizar la naturalidad y minimizar la intrusividad de la intervención, tenemos que desaconsejar la utilización generalizada de sistemas alternativos de comunicación en casos de autismo. No obstante, eso no significa que no haya algún caso muy específico en el que el niño pueda beneficiarse de ellos, pero debe evitarse utilizar estos sistemas como una intervención para todos los casos.
E incluso en los casos de autismo en los que sí sea recomendable implementar un sistema alternativo de comunicación, éste debería considerarse no com una solución permanente sino más bien como una herramienta o ayuda temporal, que posteriormente será sustituida por el habla oral natural. En palabras de Mac Monfort:
Esto no significa que esos niños van a utilizar [los sistemas alternativos] durante varios años y menos durante toda su vida. Es probable que para la mayoría de ellos se trate sólo de un “empujón” provisional.
6.4. NIVEL FONOLÓGICO DEL LENGUAJE
Como se indicó al exponer las características del autismo, algunas de las alteraciones más frecuentes afectan a la producción del lenguaje. A continuación figuran las técnicas habituales ordenadas en función de los problemas más frecuentes a este nivel:
Alteraciones articulatorias
Son muy frecuentes las alteraciones a nivel articulatorio, que pueden trabajarse con ejercicios como:
1. Manipulación directa de los órganos de la articulación.
2. Aparatos de biofeedback.
3. Imitación de fonemas y palabras.
4. Lectura de sílabas, palabras, frases y textos.
5. Denominación de tarjetas que contienen dibujos o acciones.
6. Lotos fonéticos.
7. Bingos fonéticos.
8. Juegos con fonemas.
9. Canciones populares y poesías.
10. Role-playing en el que se representan papeles apropiados.
11. Scripts.
12. Guía física de los órganos fonadores.
13. Empleo de modificadores de la articulación (depresores, bolas, etcétera).
14. Imitación del logopeda.
15. Visualizadores de voz (Speech Viewer).
Alteraciones prosódicas
También son comunes las alteraciones
en tono de voz, acentos, pausas, etcétera. Por ejemplo, se pueden
emplear actividades como:
1. Realizar emisiones correctas, primero muy cortas y luego más largas.
2. Imitación.
3. Realizar emisiones con distintas prosodias.
4. Enseñar a la persona a escucharse.
5. Empleo de visualizadores de la voz.
Dificultades en el habla y la voz
En muchos casos el habla resulta lenta, irregular y entrecortada, con
dificultades en el control de la intensidad. Para mejorarla, algunos
ejercicios apropiados serían:
1. Realizar emisiones correctas, primero muy cortas y progresivamente más largas.
2. Enseñar a la persona a escucharse.
3. Imitación.
4. Realizar distintas voces, con tonos y timbres diferentes.
5. Empleo de modificadores de la voz.
6. Utilización de visualizadores de la voz.
7. Metrónomos.
8. Palmadas, golpes, instrumentos musicales, etcétera.
9. Entrenamiento en habla rítmica.
10. Modificación del ritmo de la respiración.
11. Discriminación y enseñanza de estructuras rítmicas sencillas.
12. Canciones infantiles.
Trabajo sobre las ecolalias
Consisten en la repetición de palabras o frases emitidas por el propio
sujeto o por otras personas de forma mecánica y sin ninguna intención
comunicativa. El trabajo sobre estas emisiones suele implicar, por un
lado, la interrupción inmediata de las mismas cuando se produzcan, y
por otro, la sustitución por emisiones más apropiadas. Para ello se
pueden emplear las mismas técnicas mencionadas anteriormente al hablar
de la necesidad de reducir las conductas disruptivas:
1. Interrupción.
2. Prevención de respuesta.
3. Atención diferencial.
4. Costo de respuesta.
5. Reforzamiento de conductas incompatibles.
6. Tiempo fuera.
6.5. NIVEL LÉXICO-SEMÁNTICO DEL LENGUAJE
Los niños con autismo suelen tener un vocabulario muy pobre (tanto a nivel expresivo como comprensivo) y tambiénpresentan limitaciones a nivel semántico, de ahí que sea común que el logopeda intervenga sobre estos aspectos centrándose en dos objetivos:
Aumentar el vocabulario
Tanto a nivel comprensivo como productivo. Para ello, algunos ejercicios apropiados podrían ser:
1. Imaginar historias sobre temas generales y específicos.
2. Imitación.
3. Juegos de semejanzas y diferencias.
4. Juegos de sinónimos y antónimos.
5. Tareas de evocación.
6. Sacar objetos de una bolsa y describirlos.
7. Detectar errores cometidos al leer un cuento.
8. Juego del veo-veo.
9. Responder a órdenes.
10. Señalar imágenes al decir su nombre.
11. Evocar palabras que faltan en una serie.
12. Reconocer el objeto que corresponde a una determinada descripción.
Mejorar las relaciones léxicas entre palabras del vocabulario
Además
de mejorar el vocabulario, es necesario trabajar sobre la construcción
de relaciones temáticas y jerárquicas, más que sobre una simple
acumulación de palabras. Ejercicios adecuados podrían ser los
siguientes:
1. Preguntas sobre vocabulario (qué es, por qué, para qué)
2. Juegos de semejanzas y diferencias.
3. Analogías.
4.
Preguntas directas (dime cosas que puede hacer un pájaro o un avión?
¿qué animales pueden volar? ¿dónde se puede encontrar pan?.
5. Elegir dos palabras al azar y tratar de relacionarlas.
6. Ejercicios de polisemia.
7. Inventar adivinanzas.
6.6. NIVEL MORFOSINTÁCTICO DEL LENGUAJE
Es común que el nivel sintáctico se encuentre alterado y que el nivel gramatical sea bastante pobre, pudiendo incluso llegar a un habla tipo telegráfico. Algunos ejercicios para su mejora serían:
Empleo de elementos sintácticos y gramaticales
Se utilizan
actividades como las que figuran a continuación, en las que se
trabajarían aquellos elementos con los que el niño presente problemas
(plurales, pronombres, verbos, preposiciones, futuros, etcétera). Así,
se suelen emplear actividades y ejercicios como los siguientes:
1. Elaborar frases a partir de una o dos palabras dadas.
2. Contar el contenido de una lámina con dibujos.
3. Corregir errores u omisiones.
4. Corregir las frases que un muñeco dice.
5. Ordenar palabras.
6. Construir frases que contengan los elementos problemáticos.
7. Unir partes de enunciados.
8. Crear historias imaginarias y cuentos.
9. Canciones infantiles.
10. Imitación.
11. Role-playing.
12. Scripts.
Estructura de las oraciones
Habrá que tener en cuenta la
edad del niño y la secuencia evolutiva de adquisición del lenguaje,
para diseñar ejercicios que permitan palabras solas a combinaciones de
dos palabras de los tipos más frecuentes (agente-acción, acción objeto,
agente-objeto, etcétera) y de ahí a primeras frases. Estos ejercicios
podrían implicar:
1. Imitación.
2. Ordenación de historietas.
3. Reconocer frases correctas.
4. Completar oraciones.
5. Corregir oraciones desordenadas.
6. Descripción de eventos.
7. Invención de historias.
8. Role-playing.
9. Scripts.
Comprensión de oraciones
Para trabajar sobre este área, se emplean ejercicios como:
1. Seguimiento de órdenes individuales. Por ejemplo,
“coge un lápiz”, “dame la goma”, “dibuja una casa” o “pinta un árbol de
color rosa”.
2. Seguimiento de órdenes complejas. Por ejemplo, “coge un
lápiz y da un salto”, “dame la goma que tiene dibujada una estrella”,
“dibuja una casa que tenga el tejado verde” o “delante de la casa,
pinta un árbol de color rosa pero que sea más bajito que la casa”.
3. Producir oraciones semejantes.
6.7. NIVEL PRAGMÁTICO DEL LENGUAJE
Muchas veces existen problemas con los aspectos pragmáticos del lenguaje, que resultan más complicados, de manera que a las personas con autismo les cuesta entender las intenciones de los demás hablantes y expresar con propiedad. Por ejemplo se podrían emplear actividades como las siguientes:
Comunicación general
Una actuación fundamental para los
niños autistas consiste en favorecer su contacto con otras personas,
buscando la realización de actividades sociales en las que tengan que
relacionarse con otros niños (tanto autistas como con desarrollo
normal). Entre las actividades más habituales se encuentran:
1. Asistencia a asociaciones.
2. Talleres de tiempo libre.
3. Juegos y actividades deportivas.
4. Musicoterapia.
5. Terapias alternativas.
6. Sesiones de intervención grupal.
Desarrollo de la intencionalidad
El objetivo sería facilitar que el niño inicie el intercambio
lingüístico y lo haga de manera consciente e intencional. Algunos
ejercicios pertinentes serían:
1. Describir lo que se hace mientras se ejecuta alguna actividad.
2. Describir láminas de historias.
3. Canciones.
4. Dibujar y contar historias.
5. Completar dibujos inacabados e inventar historias con ellos.
6. Role-playing.
7. Utilización de scripts.
8. Historietas en las que falta información que el niño debe
completar. Por ejemplo, se cuenta la historia “Pablo se dejó la ventana
del cuarto abierta mientras dormía por la noche. Al día siguiente no
pudo ir a clase” y se hacen preguntas como ¿Qué le pasa? ¿Es invierno o
verano? ¿Qué diría su madre?.
Desarrollo del discurso
A través de actividades como:
1. Contar experiencias personales.
2. Describir eventos que hayan ocurrido o estén ocurriendo.
3. Hablar de temas conocidos.
4. Contar historias que impliquen sentimientos.
5. Conversar por teléfono imaginariamente con otras personas.
6. Juegos de semejanzas y diferencias.
7. Role-playing.
8. Utilización de scripts.
9.
Historietas en las que falta información que el niño debe completar.
Por ejemplo, se cuenta la historia “Pablo se dejó la ventana del cuarto
abierta mientras dormía por la noche. Al día siguiente no pudo ir a
clase” y se hacen preguntas como ¿Qué le pasa? ¿Es invierno o verano?
¿Qué diría su madre?.
Gestualidad
En general, el autista utiliza la modalidad
gestual del lenguaje de manera muy limitada, de forma que muchas veces
ha de enseñárseles gestos sociales tan simples como la sonrisa o el
abrazo, y con frecuencia el lenguaje hablado no vaya acompañado por
gestos apropiados que complementen el mensaje. Para ello se emplean
tareas como:
1. Práctica de distintos gestos.
2. Control de los gestos durante el habla.
3. Imitación.
4. Imitación guiada.
5. Role-playing.
6. Scripts.
Comunicación no-verbal
Por último, dentro del nivel pragmático suelen existir dificultades a
nivel de comunicación no-verbal, especialmente en lo referente a la
postura y al contacto ocular. Para mejorar la comunicación no-verbal,
se pueden emplear actividades como:
1. Práctica de distintas expresividades.
2. Control de los gestos durante el habla.
3. Imitación.
4. Imitación guiada.
5. Role-playing.
6. Scripts.
6.8. ENSEÑANZA DE LA LECTOESCRITURA
Al igual que ocurría en los casos de TEL, si el niño diagnostico con autismo alcanza la edad apropiada (6-7 años, dependiendo del colegio), sigue en tratamiento para superar el retraso lingüístico y dispone de las habilidades previas necesarias, sería apropiado que el logopeda trabaje con los profesores para diseñar un programa de enseñanza de lectoescritura apropiado y ajustado a cada caso.
6.9. ATENCIÓN ESCOLAR
Ya se ha mencionado en temas anteriores que la legislación actual en España permite diversas modalidades educativas para las personas con dificultades en el aprendizaje, y que generalmente se tiende a políticas de inclusión en centros ordinarios o centros ordinarios de integración. El problema en relación al autismo surge porque los estudios que han revisado la efectividad de las intervenciones muestran claramente que la escolarización en escuelas especiales resulta mucho más beneficiosa que en centros ordinarios, lo que probablemente se explica atendiendo a las necesidades continuas que tienen los niños con autismo y que generalmente no se pueden ver satisfechas en el marco de una clase con muchos más alumnos y un sólo profesor.
Lógicamente, la solución a este problema debería pasar por el establecimiento de aulas o unidades que permitieran una respuesta educativa apropiada en los colegios ordinarios, pero hasta entonces la labor del logopeda en el contexto escolar deberá dividirse entre la participación en proyectos educativos pertenecientes a centros de educación especial, y la perteneciente a centros ordinarios.
En cualquier caso, en ambas situaciones el apoyo a nivel educativo del logopeda se suele concretar en dos actuaciones principales:
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